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Milly Quezada: "El merengue me salvó la vida cuando todo parecía perdido"

Santo Domingo.- La reconocida merenguera Milly Quezada decidió compartir una parte íntima de su vida a través del cine, tras años de mantener separadas su vida personal y su carrera artística.

Imagen promocional

La artista explicó que inicialmente rechazó la idea de llevar su historia a la pantalla, ya que siempre ha defendido la privacidad. Sin embargo, cambió de opinión tras reflexionar sobre la importancia de contar su propia versión de los hechos y dejar un legado auténtico.

La película Milly: la reina del merengue, dirigida por Leticia Tonos y estrenada el 16 de abril, presenta un relato emocional más que cronológico, centrado en momentos clave de su vida, desde su emigración a Estados Unidos tras la Guerra de 1965 hasta su desarrollo artístico en Nueva York.

El filme también destaca su crecimiento personal y los desafíos que enfrentó en sus inicios, marcados por sacrificios, dudas y perseverancia. En ese proceso, la figura de su esposo, Rafael Vásquez, tuvo un papel fundamental como apoyo en su carrera.

Uno de los aspectos más conmovedores es la etapa posterior a la pérdida de su pareja, un momento que describió como profundamente doloroso. Según relató, durante un largo período no pudo escuchar su propia música, hasta que encontró en el merengue una forma de sanación y fortaleza emocional.

La producción se distingue además por su formato musical, una propuesta poco común en el cine dominicano, que ha generado una respuesta emotiva del público, con reacciones que van desde el canto hasta momentos de reflexión.

En cuanto al género que la define, la artista afirmó que el merengue sigue siendo un símbolo esencial de la identidad dominicana, aunque reconoce que ha evolucionado con nuevas fusiones y estilos influenciados por las generaciones más jóvenes.

Finalmente, Quezada expresó que su principal deseo es inspirar a otros a no rendirse, destacando que su historia busca transmitir un mensaje de perseverancia, esfuerzo y fe en los sueños.