Rusia cerrará sedes del Instituto Goethe en Moscú, San Petersburgo y Yekaterimburgo en represalia contra Alemania
Moscú, Rusia.- Rusia anunció el cierre de las sedes del Instituto Goethe en Moscú, San Petersburgo y Yekaterimburgo, en una nueva escalada de las tensiones diplomáticas con Alemania.
La medida fue anunciada por el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, quien la presentó como una respuesta a la decisión de Berlín de cerrar el centro cultural ruso Casa Rusa en Berlín y el consulado ruso en Bonn.
Lavrov sostuvo que Alemania tomó deliberadamente la decisión de poner fin a la actividad de la institución rusa y afirmó que, como consecuencia, Moscú considera que también debe terminar la presencia cultural alemana en territorio ruso.
El anuncio afecta a tres de las principales sedes del Instituto Goethe en Rusia, dedicadas durante años a la enseñanza del idioma alemán y al intercambio cultural entre ambos países.
La decisión se produce en medio de un nuevo deterioro de las relaciones entre Moscú y Berlín. Alemania responsabilizó a Rusia por un supuesto intento de ataque con drones en el aeropuerto de Leipzig/Halle, acusación que el Gobierno ruso rechaza.
Como parte de su respuesta, Berlín anunció el cierre de la Casa Rusa en la capital alemana y del consulado general de Rusia en Bonn, además de otras medidas dirigidas a incrementar la presión sobre Moscú.
El Gobierno ruso ha calificado las acciones alemanas como una provocación y ha advertido que adoptará nuevas medidas de represalia. El viceministro de Exteriores ruso, Alexander Grushko, había señalado previamente que Moscú respondería a la decisión relacionada con el consulado de Bonn.
El Instituto Goethe mantiene una presencia histórica en Rusia. Su primera sede en Moscú abrió en 1992, poco después de la disolución de la Unión Soviética, y durante décadas sus actividades sirvieron como uno de los principales canales de intercambio cultural entre Alemania y Rusia.
El cierre de estas instituciones representa un nuevo golpe a los vínculos culturales entre ambos países, que ya se habían visto afectados por las restricciones diplomáticas y las consecuencias de la guerra en Ucrania.
La disputa evidencia cómo las crecientes tensiones políticas y de seguridad entre Rusia y Alemania están extendiéndose también al ámbito cultural, con medidas recíprocas que reducen progresivamente los espacios de cooperación y contacto entre las dos naciones.

