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Madre e hija mueren de cáncer con apenas 10 horas de diferencia en Brasil

Cibele Marchis, de 28 años, falleció primero mientras su madre, Maria Elisabete Nogueira, de 56, permanecía sedada en otro hospital. Ninguna llegó a enterarse de la muerte de la otra

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Una madre y su hija murieron con apenas 10 horas de diferencia después de enfrentar distintos tipos de cáncer en Mogi Guaçu, municipio del interior del estado de São Paulo, Brasil, según informó g1 Campinas e Região.

Cibele Marchis, de 28 años, murió alrededor de las 4:00 de la tarde del jueves 24 de septiembre. Su madre, Maria Elisabete Nogueira, de 56 años, falleció a la 1:58 de la madrugada del viernes 25, cuando familiares todavía velaban el cuerpo de la joven.

Las dos se encontraban ingresadas en hospitales diferentes de la misma ciudad. Cuando Cibele murió, su madre estaba sedada, por lo que no llegó a conocer el fallecimiento de su hija.

De acuerdo con familiares entrevistados por g1, existía además una circunstancia que terminó cumpliéndose de una manera inesperada: ambas habían comentado que no querían presenciarla muerte de la otra.

"Ninguna de las dos quería ver morir a la otra", relató Rowilson Leandro da Costa, sobrino de Maria Elisabete y primo de Cibele. La familia indicó que finalmente ninguna llegó a saber que la otra había fallecido.

Dos tipos diferentes de cáncer

Cibele enfrentaba un cáncer raro en la glándula suprarrenal, cuyos primeros síntomas aparecieron en diciembre de 2023. Su primera cirugía fue realizada en agosto de 2024.

Durante el tratamiento pasó por operaciones, ciclos de quimioterapia y medicamentos. En diciembre de 2025 atravesó uno de los momentos más delicados, debido a infecciones posteriores a las cirugías. Su familia llegó a ser llamada al hospital ante el deterioro de su estado, pero posteriormente recibió el alta.

  • Según familiares y personas próximas citadas por g1, Cibele trató de mantener sus actividades durante la enfermedad. Tenía una empresa de marketing digital y era activa en las redes sociales, donde reunía unos 11,700 seguidores.

Su socia, Eloá Righi, explicó que la joven procuraba que la enfermedad no se convirtiera en el elemento que definiera su vida.

Maria Elisabete, conocida por familiares como Bia, trabajaba como podóloga en un salón de belleza tradicional de la familia.

Su diagnóstico llegó posteriormente. Según el relato de sus allegados, acudió al médico pensando inicialmente que podía tener un problema en la vesícula y recibió el diagnóstico de un cáncer agresivo de páncreas.

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