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El auge de las inyecciones para adelgazar coincide con una alta tasa de obesidad en República Dominicana

Más del 70 % de los adultos dominicanos presenta sobrepeso u obesidad, mientras crece el interés por medicamentos inyectables como semaglutida y tirzepatida. Las autoridades sanitarias advierten sobre los riesgos de la automedicación y la compra de productos no autorizados.

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SANTO DOMINGO.– El creciente interés por las inyecciones para adelgazar gana terreno en la República Dominicana, donde el sobrepeso y la obesidad representan un importante desafío de salud pública. Medicamentos como la semaglutida y la tirzepatida han despertado la atención de personas que buscan controlar su peso, impulsadas también por la popularidad de estos tratamientos en las redes sociales.

La tendencia coincide con cifras que reflejan la magnitud del problema nutricional en el país. De acuerdo con datos citados por el Ministerio de Salud Pública y recogidos en publicaciones oficiales, más del 70 % de los adultos dominicanos presenta sobrepeso u obesidad, una condición asociada con un mayor riesgo de diabetes tipo 2, hipertensión arterial y enfermedades cardiovasculares.

El auge de estos medicamentos ha abierto nuevas posibilidades para el tratamiento clínico de la obesidad, pero también ha generado preocupación por su utilización sin evaluación médica, la búsqueda de resultados rápidos y la circulación de productos de procedencia desconocida.

Medicamentos que transforman el tratamiento del peso

Entre los fármacos que han ganado popularidad se encuentran la semaglutida, comercializada en distintas presentaciones, y la tirzepatida. Estos medicamentos actúan sobre mecanismos hormonales relacionados con la regulación del apetito, la saciedad y el metabolismo.

La semaglutida se utiliza en determinadas presentaciones para tratar la diabetes tipo 2 y, en formulaciones autorizadas específicamente para ello, para el manejo del peso. La tirzepatida también cuenta con indicaciones que dependen de la presentación y de las autorizaciones regulatorias correspondientes.

Su utilización bajo criterios médicos puede ayudar a determinados pacientes a lograr una reducción significativa del peso corporal. Sin embargo, no son productos destinados exclusivamente a fines estéticos ni resultan apropiados para todas las personas.

La indicación depende de factores como el índice de masa corporal, los antecedentes clínicos, las enfermedades asociadas y la evaluación individual de los beneficios y riesgos del tratamiento.

Especialistas han advertido que el uso de estos fármacos debe formar parte de un plan de atención integral que incluya seguimiento médico, alimentación equilibrada y actividad física, en lugar de considerarse una solución aislada para perder peso.

Una realidad marcada por la obesidad

El incremento del interés por los tratamientos farmacológicos coincide con la elevada prevalencia del exceso de peso en República Dominicana.

Según datos del World Obesity Atlas 2025, citados por la Secretaría Técnica para la Soberanía y Seguridad Alimentaria y Nutricional, aproximadamente el 70 % de la población dominicana presenta sobrepeso u obesidad, mientras que cerca del 32 % vive con obesidad.

Estas cifras reflejan la necesidad de fortalecer las estrategias de prevención, detección temprana y tratamiento de una enfermedad crónica que tiene múltiples causas, entre ellas factores genéticos, metabólicos, ambientales y relacionados con los hábitos de vida.

El exceso de peso puede incrementar el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas y generar mayores necesidades de atención sanitaria a largo plazo. Por ello, los especialistas insisten en que su abordaje requiere medidas sostenidas y adaptadas a las necesidades de cada paciente.

En este contexto, los medicamentos inyectables representan una alternativa terapéutica para personas que cumplen los criterios clínicos correspondientes, pero no sustituyen la necesidad de políticas públicas que promuevan una alimentación saludable, la actividad física y el acceso oportuno a servicios médicos.

Salud Pública advierte sobre el uso sin supervisión

El Ministerio de Salud Pública ha advertido sobre el uso indiscriminado de medicamentos y péptidos para adelgazar, especialmente cuando se utilizan sin prescripción ni seguimiento profesional.

La preocupación incluye a personas que recurren a estos productos con el único objetivo de perder unas pocas libras, sin una evaluación de su estado de salud ni de las posibles contraindicaciones.

Entre los efectos adversos asociados a los medicamentos de la familia GLP-1 figuran náuseas, vómitos, diarrea y estreñimiento. También se han documentado complicaciones menos frecuentes, pero potencialmente graves, como pancreatitis y problemas de la vesícula biliar.

La aparición de efectos secundarios y la necesidad de ajustar el tratamiento hacen indispensable el seguimiento médico. La elección del medicamento, la dosis y la duración de su uso deben responder a una indicación clínica individualizada.

La Organización Panamericana de la Salud (OPS), por su parte, ha pedido reforzar la vigilancia sanitaria ante reportes de efectos adversos asociados al uso indebido de estos fármacos y alertado sobre los riesgos de adquirir productos falsificados o no autorizados.

El riesgo de comprar productos por redes sociales

Otro aspecto que preocupa a las autoridades es la comercialización de medicamentos para adelgazar a través de redes sociales, vendedores informales y establecimientos que no cuentan con autorización sanitaria.

La Dirección General de Medicamentos, Alimentos y Productos Sanitarios (DIGEMAPS) advirtió en mayo de 2026 sobre los peligros de utilizar medicamentos no aprobados para la pérdida de peso, entre ellos productos que se promocionan como alternativas a los tratamientos autorizados.

La institución destacó especialmente el caso de la retatrutida, una sustancia que continúa en investigación clínica y que no cuenta con aprobación para su comercialización como medicamento. Su venta como tratamiento disponible para adelgazar no debe confundirse con la autorización de fármacos que sí han sido aprobados para indicaciones específicas.

Las autoridades recomiendan verificar el registro sanitario y adquirir los medicamentos exclusivamente por canales autorizados. La procedencia desconocida, las condiciones inadecuadas de conservación y las posibles alteraciones de la composición pueden poner en riesgo la salud.

El costo también condiciona el acceso

El precio de estos tratamientos constituye otra barrera para numerosos pacientes dominicanos. Los costos varían según el principio activo, la presentación comercial, la dosis y el establecimiento donde se adquieren.

Una publicación del periódico El Día, de agosto de 2026, recogió advertencias de una especialista sobre el elevado costo de algunos tratamientos y las dificultades de cobertura por parte de los seguros médicos.

Esta situación puede llevar a algunos pacientes a buscar alternativas más económicas en canales informales, aumentando su exposición a productos de autenticidad o calidad desconocidas.

Los especialistas recuerdan que el tratamiento de la obesidad puede requerir un manejo prolongado y que suspenderlo o modificarlo por cuenta propia puede dificultar el mantenimiento de los resultados. Por ello, el costo total y la posibilidad de mantener el seguimiento deben discutirse con el profesional de salud antes de iniciar la terapia. Un abordaje integral frente a una enfermedad crónica

La popularidad de las inyecciones para adelgazar ha ampliado la conversación sobre la obesidad y sus opciones de tratamiento en el país. Sin embargo, el desafío sanitario va más allá de la disponibilidad de medicamentos.

La prevención y el manejo de esta condición requieren promover hábitos alimentarios saludables, facilitar el acceso a espacios para la actividad física, detectar tempranamente las enfermedades asociadas y garantizar una atención médica continua.

Los medicamentos pueden desempeñar un papel importante cuando existe una indicación clínica, pero deben utilizarse dentro de un plan individualizado y bajo supervisión profesional.

Ante el crecimiento de la demanda, las autoridades sanitarias mantienen el llamado a evitar la automedicación, desconfiar de las promesas de pérdida de peso rápida y consultar a profesionales capacitados antes de iniciar cualquier tratamiento.

El reto para República Dominicana consiste en responder a la elevada prevalencia del sobrepeso y la obesidad sin convertir los medicamentos inyectables en una solución improvisada, sino en una herramienta terapéutica utilizada de forma segura, responsable y basada en evidencia científica.

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