Nacionales

Microtráfico de drogas muestra persistencia y se expande por los barrios dominicanos

Santo Domingo.– Aunque no tiene la magnitud de los grandes cargamentos internacionales, el microtráfico de drogas en la República Dominicana evidencia un mercado interno constante, activo y con indicios de crecimiento, caracterizado por variaciones en volumen, pero una presencia sostenida.

Imagen promocional

Durante el primer trimestre de 2026, las autoridades realizaron 6,944 operativos y confiscaron más de 2.59 toneladas de sustancias ilícitas, de acuerdo con datos de la Policía Nacional y la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD).

El análisis de los primeros meses del año muestra un mercado basado en la venta de pequeñas cantidades y con alta rotación. En enero, se incautaron 697,131 gramos de drogas, con predominio de la cocaína, que representó el 86 % del total, seguida por la marihuana y el crack. En ese mes también se ocuparon más de 30 mil dólares y casi tres millones de pesos, reflejando una fuerte actividad en puntos de venta urbanos.

En febrero, el volumen decomisado bajó a 500,263 gramos en 2,269 intervenciones, pero se observaron cambios en el comportamiento del mercado. Aunque la cocaína siguió liderando, la marihuana ganó mayor presencia, junto con un aumento en drogas sintéticas como el éxtasis y el crack. Además, se registró una reducción en el dinero incautado, lo que sugiere transacciones más pequeñas y orientadas al consumo inmediato.

Las operaciones se concentraron principalmente en el Gran Santo Domingo, Santiago, Puerto Plata y San Cristóbal, mostrando una tendencia hacia la dispersión de puntos de venta, lo que ha generado preocupación en las autoridades por la expansión del microtráfico en los barrios.

En marzo, hasta mediados de mes, se produjo un cambio relevante: la marihuana superó a la cocaína en volumen incautado. También se reportaron decomisos de crack, éxtasis y hachís, manteniéndose el patrón de operaciones de menor escala. Sin embargo, los datos de este mes no están completos, lo que podría afectar el análisis final.

Para abril, las cifras volvieron a cambiar, con la cocaína retomando el primer lugar en incautaciones, seguida por la marihuana, además de otras sustancias como crack, hachís, tusi y éxtasis.

Más allá de las estadísticas, expertos advierten una transformación social en torno al consumo. Se observa una mayor tolerancia en espacios cotidianos, donde el uso y la venta de drogas parecen integrarse con mayor normalidad en algunos entornos.

La investigadora Tahira Vargas explicó que el consumo, especialmente de marihuana, es difícil de medir debido a su carácter ilegal. Señaló que, aunque existe la percepción de aumento —sobre todo entre jóvenes—, no hay datos concluyentes que lo confirmen.

Asimismo, indicó que este fenómeno podría estar relacionado con la sustitución del cigarrillo, impulsada por la difusión en redes sociales de supuestos beneficios del cannabis. No obstante, advirtió sobre los riesgos asociados, ya que la falta de regulación impide conocer la composición real de estas sustancias.

Finalmente, cuestionó que la legislación vigente no diferencie claramente entre consumo y venta, lo que dificulta abordar el problema desde un enfoque de salud pública y limita las estrategias de orientación y prevención.