Petróleo de Texas se desploma más de un 5 % ante expectativas de acuerdo entre Estados Unidos e Irán
Nueva York.– El precio del petróleo intermedio de Texas (WTI) registró este miércoles una fuerte caída de 5.7 %, cerrando en 98.26 dólares por barril, en medio de crecientes expectativas sobre posibles avances diplomáticos entre Estados Unidos e Irán relacionados con las tensiones geopolíticas y los conflictos en Medio Oriente.
Al finalizar la jornada en los mercados energéticos, los contratos de futuros del WTI para entrega en julio —nuevo contrato de referencia— retrocedieron 5.89 dólares en comparación con el cierre anterior, reflejando la volatilidad que continúa afectando al mercado petrolero internacional.
Los inversionistas reaccionaron ante señales de posibles negociaciones de paz y acercamientos diplomáticos impulsados por Washington, lo que podría disminuir el riesgo de interrupciones en el suministro mundial de crudo y aliviar las preocupaciones sobre una escalada militar en la región.
Sin embargo, el panorama continúa marcado por la incertidumbre debido a las recientes declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien ha enviado mensajes contradictorios respecto al conflicto.
Por un lado, Trump ha manifestado públicamente su apoyo a una salida diplomática y negociada para reducir las tensiones, mientras que en otras declaraciones ha advertido sobre la posibilidad de incrementar la ofensiva militar si las conversaciones fracasan.
Analistas internacionales consideran que cualquier señal de distensión entre Washington y Teherán impacta directamente el comportamiento de los precios del petróleo, debido al papel estratégico que desempeña Medio Oriente en la producción y exportación mundial de energía.
La caída del crudo también generó movimientos en los mercados financieros y expectativas sobre posibles reducciones en los costos de combustibles a nivel internacional, aunque expertos advierten que la volatilidad podría mantenerse mientras persista la incertidumbre geopolítica.
El petróleo WTI es considerado uno de los principales indicadores del mercado energético global y sus variaciones suelen influir en economías dependientes de importaciones de combustibles, así como en el comportamiento de la inflación y los costos de transporte.

