Medio Ambiente

Temporada sin precedentes: El sargazo desborda las costas y reaviva el debate sobre sus efectos nocivos

Mientras una temporada récord de sargazo se desarrolla en el Caribe, científicos mexicanos han comenzado a estudiar a los trabajadores que retiran diariamente toneladas de algas de las playas para determinar cómo la exposición prolongada a los gases liberados durante su descomposición podría afectar su salud.

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Investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) estudian actualmente a recolectores de sargazo en Quintana Roo, uno de los estados más afectados por las arribazones en el Caribe mexicano. 

La investigación fue dada a conocer recientemente por el diario mexicano El Universal, que informó sobre el interés de los científicos en evaluar los posibles efectos de la exposición prolongada a los gases liberados durante la degradación de las algas, particularmente el sulfuro de hidrógeno y el amoníaco.

De acuerdo con el reportaje, los investigadores han comenzado a centrar su atención en los trabajadores encargados de retirar sargazo de las playas, debido a que representan uno de los grupos potencialmente más expuestos al fenómeno.

Los recolectores pueden pasar varias horas al día entre grandes acumulaciones de algas en descomposición y han reportado molestias como dolores de cabeza, irritación ocular y problemas respiratorios

El interés por este tema surge en un momento especialmente relevante para toda la región. El más reciente boletín del Optical Oceanography Lab de la Universidad del Sur de Florida (USF), publicado el 31 de mayo, indica que las cantidades de sargazo continuaron aumentando durante mayo y alcanzaron niveles récord para ese mes en la mayoría de las regiones monitoreadas.  

Los investigadores advierten que las arribazones continuarán durante junio y que 2026 podría convertirse en un año récord para el sargazo en el Caribe y el Atlántico tropical.

El informe señala, además, que ya se han reportado importantes eventos de arribazón en varias islas del Caribe y las Antillas Menores, así como en los Cayos de Florida y la costa este de ese estado estadounidense. Los científicos esperan que estos eventos continúen e incluso aumenten durante las próximas semanas.

Durante años, el debate sobre el sargazo se ha concentrado principalmente en sus impactos sobre el turismo, la pesca y los ecosistemas costeros. Sin embargo, un creciente número de investigaciones comienza a enfocarse en las personas que viven, trabajan o pasan largos períodos cerca de grandes acumulaciones de sargazo en descomposición.

¿Qué ocurre cuando el sargazo se descompone?

Cuando el sargazo permanece acumulado durante días o semanas sobre la playa, comienza un proceso de degradación que libera diversos compuestos químicos. Entre los más preocupantes se encuentran el sulfuro de hidrógeno (H2S) y el amoníaco, dos gases asociados con la irritación de las vías respiratorias, los ojos y la piel.

El sulfuro de hidrógeno es fácilmente reconocible por su característico olor a huevo podrido. Sin embargo, especialistas advierten que el olor no siempre es un indicador fiable del nivel de exposición, ya que concentraciones elevadas pueden afectar temporalmente la capacidad de percibirlo. 

Según la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA), la exposición a estos gases puede provocar irritación de ojos, nariz y garganta, dolores de cabeza, náuseas, mareos y problemas respiratorios, especialmente en personas sensibles o expuestas durante períodos prolongados.

Además de los gases, investigaciones recientes también estudian la presencia de bacterias asociadas al sargazo en descomposición, incluidas algunas del género Vibrio, capaces de causar infecciones en determinadas circunstancias.

Evidencia desde el Caribe

Uno de los estudios más completos realizados hasta la fecha fue publicado en la revista científica Clinical Toxicology y analizó a personas expuestas durante la gran crisis de sargazoregistrada en Martinica en 2018.

Los investigadores evaluaron a 154 pacientes que atribuían sus síntomas a la exposición a gases emitidos por el sargazo en descomposición. Los trastornos neurológicos fueron los más frecuentes, presentes en casi el 80 % de los casos. También se reportaron problemas digestivos en el 77 % de los pacientes y síntomas respiratorios en cerca del 69 %. La irritación ocular afectó a más del 64 % de los participantes. 

Entre las manifestaciones más comunes figuraron dolores de cabeza, mareos, dolor abdominal, náuseas, tos, dificultad para respirar, conjuntivitis e irritación de las vías respiratorias.

Los autores concluyeron que el cuadro clínico observado era consistente con la exposición repetida a bajas concentraciones de sulfuro de hidrógeno liberado por el sargazo en descomposición. Además, estimaron que algunas comunidades afectadas estuvieron expuestas a concentraciones superiores a cinco partes por millón durante hasta 50 días al año.

Los investigadores observaron, además, que las personas expuestas durante más de un mespresentaban con mayor frecuencia irritación ocular, conjuntivitis, rinitis y otros problemas asociados con las vías respiratorias superiores.

Lo que preocupa a los científicos

Aunque los efectos inmediatos de la exposición al sulfuro de hidrógeno son relativamente conocidos, las principales preguntas científicas se centran ahora en las consecuencias de una exposición repetida durante meses o años.

El estudio realizado en Martinica y publicado en Clinical Toxicology fue uno de los primeros en advertir que las personas expuestas de forma recurrente al sargazo en descomposición presentaban síntomas neurológicos, digestivos y respiratorios compatibles con la exposición continua al sulfuro de hidrógeno. Los autores concluyeron que algunas comunidades pudieron estar expuestas a concentraciones superiores a cinco partes por millón durante hasta 50 díasal año.

A partir de estos hallazgos, organismos de salud y grupos de investigación han comenzado a preguntarse cuáles podrían ser las consecuencias de una exposición prolongada durante años. 

La Agencia Nacional de Seguridad Sanitaria de Francia (ANSES), que ha estudiado el fenómeno en las Antillas Francesas, ha advertido sobre posibles efectos neurológicos y neuroconductuales asociados con exposiciones repetidas al sulfuro de hidrógeno, incluidas alteraciones de la memoria, la atención y el equilibrio.

Por su parte, la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) señala que la exposición prolongada al sulfuro de hidrógeno puede asociarse con problemas de memoria, dificultad para concentrarse, confusión y otros síntomas neurológicos.

Por esta razón, el principal temor de los investigadores ya no se limita a la irritación temporal que puede provocar el sargazo en descomposición. La preocupación actual es determinar si las personas que viven o trabajan durante años cerca de grandes acumulaciones de algas podrían desarrollar afectaciones respiratorias o neurológicas relacionadas con estas exposiciones repetidas.

Síntomas que deben llamar la atención

La evidencia científica disponible señala que las personas expuestas a grandes cantidades de sargazo en descomposición deben prestar atención a síntomas como dolor de cabeza persistente, irritación o ardor en los ojos, lagrimeo, irritación de nariz y garganta, tos frecuente, mareos, náuseas y dificultad para respirar.

También se han documentado fatiga, malestar general, trastornos del sueño, dolor abdominal, vómitos y agravamiento de enfermedades respiratorias preexistentes, como el asma.

En los casos más severos descritos en la literatura médica pueden presentarse desmayos, pérdida de conciencia, crisis asmáticas y otras complicaciones respiratorias que requieren atención médica inmediata.