Mundial 2026 genera debate por presencia de futbolistas con denuncias de violencia y abuso contra mujeres
Redacción Internacional. La celebración del Mundial de la FIFA 2026 también ha reavivado el debate sobre la participación de futbolistas que enfrentan o enfrentaron denuncias por violencia de género, agresiones sexuales y otros delitos contra mujeres, según un reportaje publicado por El País.
La publicación señala que al menos 11 jugadores que participaron en la Copa del Mundo han sido investigados, denunciados o procesados en distintos países por presuntos casos de abuso sexual, violación o violencia doméstica, aunque las situaciones legales de cada uno son diferentes, ya que algunos procesos continúan abiertos, otros fueron archivados o concluyeron sin condena.
Entre los futbolistas mencionados figuran Neymar (Brasil), Thomas Partey(Ghana), Achraf Hakimi (Marruecos), Cristiano Ronaldo (Portugal), Gonzalo Montiel, Facundo Medina y Thiago Almada (Argentina), además de Lucas Hernández (Francia), Kaishu Sano y Junya Ito (Japón), y Ryan Mendes(Cabo Verde).
El reportaje sostiene que la presencia de estos jugadores en el torneo ha generado cuestionamientos sobre los criterios disciplinarios y éticos del máximo organismo del fútbol mundial, al considerar que la FIFA no cuenta con una política uniforme que limite la participación de futbolistas involucrados en este tipo de investigaciones.
La publicación también destaca que cada caso presenta circunstancias distintas. Algunos jugadores fueron absueltos o sus expedientes fueron archivados por falta de pruebas, mientras que otros aún enfrentan procesos judiciales pendientes o futuras audiencias en los tribunales correspondientes.
Asimismo, el análisis recuerda que la mayoría de estos futbolistas fueron recibidos con normalidad por los aficionados durante el torneo, lo que ha abierto un nuevo debate sobre la responsabilidad de las instituciones deportivas frente a las denuncias de violencia contra las mujeres.
El reportaje concluye que la controversia vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de fortalecer los protocolos de actuación en el deporte de alto nivel y de establecer criterios claros para los casos en que deportistas de élite enfrentan acusaciones por delitos de violencia o agresión sexual, siempre respetando el debido proceso y la presunción de inocencia. Fuente; El ]País

