Venezuela anuncia su salida definitiva de la Corte Penal Internacional
Caracas. El Gobierno de Venezuela anunció su decisión de retirarse de la Corte Penal Internacional (CPI) mediante la denuncia del Estatuto de Roma, el tratado que establece el funcionamiento de este tribunal internacional encargado de investigar y juzgar crímenes de guerra, genocidio y crímenes de lesa humanidad.
La decisión fue comunicada por el canciller venezolano Félix Plasencia, quien afirmó que el retiro responde a lo que el Ejecutivo considera un supuesto “sesgo geográfico” de la CPI, al señalar que sus actuaciones se han concentrado principalmente en países de África y América Latina.
El Gobierno venezolano sostuvo que el organismo internacional ha sido utilizado con fines políticos y cuestionó la imparcialidad de sus investigaciones. Según las autoridades, la salida busca defender la soberanía nacional y rechazar lo que califican como una actuación parcial del tribunal.
La decisión ocurre mientras la CPI mantiene abierta una investigación relacionada con Venezuela por presuntos crímenes de lesa humanidad, incluyendo denuncias sobre torturas, detenciones arbitrarias y desapariciones forzadas. Aunque el país inicie el proceso de retiro, la salida no implica una desvinculación inmediata y, durante el periodo establecido por el Estatuto de Roma, Venezuela mantiene obligaciones frente a los procedimientos en curso.
Organizaciones defensoras de derechos humanos han advertido que el retiro podría afectar los mecanismos internacionales de supervisión y justicia para víctimas de graves violaciones. Por su parte, el Gobierno venezolano insiste en que la CPI ha perdido legitimidad y que la justicia debe depender de las instituciones nacionales.
La decisión convierte a Venezuela en uno de los pocos países que han iniciado un proceso formal para abandonar la Corte Penal Internacional, en medio de un debate internacional sobre el papel, alcance y autonomía de este tribunal.

