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Colombia inicia operaciones para deportar a migrantes irregulares por orden del Gobierno

Bogotá, Colombia.- El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, ordenó esta semana el inicio de operaciones coordinadas entre las autoridades migratorias y la Policía para identificar, detener y deportar a personas en condición migratoria irregular en el país.

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La medida forma parte de la agenda de línea dura que el mandatario impulsa desde su llegada al poder el pasado 7 de agosto, aunque varias de sus prioridades quedaron temporalmente relegadas debido a la emergencia provocada por un fuerte terremoto que dejó más de 300 personas fallecidas y graves daños materiales.

Durante un consejo de seguridad celebrado el domingo, De la Espriella instruyó a las autoridades a comenzar con la identificación de los migrantes que se encuentran en situación irregular, estableciendo como prioridad a aquellos que hayan cometido delitos.

La orden fue recogida en un video difundido por medios locales este lunes, en el que se observa al mandatario impartiendo instrucciones a los organismos responsables de la seguridad y el control migratorio.

El Gobierno busca reforzar los mecanismos de control sobre la población extranjera que permanece en Colombia sin cumplir con los requisitos establecidos por las autoridades migratorias.

De acuerdo con las instrucciones presidenciales, los operativos estarán coordinados entre la autoridad migratoria y la Policía, con el propósito de localizar a personas en condición irregular y determinar las medidas correspondientes en cada caso.

La decisión supone un endurecimiento de la política migratoria del nuevo Gobierno y coloca el control de la migración irregular entre los asuntos prioritarios de su administración.

La instrucción de dar prioridad a los extranjeros vinculados a delitos refleja además el enfoque de seguridad que el mandatario pretende imprimir a las acciones migratorias.

Las autoridades deberán identificar a las personas que no cuenten con una situación migratoria regular y establecer, conforme a los procedimientos legales, quiénes pueden ser sujetos de deportación.

La política anunciada podría generar un amplio debate en Colombia debido a sus implicaciones en materia de migración, seguridad, derechos humanos y relaciones con los países de origen de los extranjeros afectados.

El Gobierno sostiene que las acciones buscan fortalecer la seguridad nacional y garantizar el cumplimiento de las normas migratorias vigentes.

La agenda migratoria del mandatario había quedado en segundo plano tras el terremoto que afectó al país y provocó una situación de emergencia en varias regiones, con cientos de fallecidos, miles de viviendas destruidas y comunidades que requirieron asistencia.

Ahora, con la reactivación de sus principales iniciativas de gobierno, De la Espriella ha retomado su política de seguridad y control migratorio.

Las operaciones serán desarrolladas por las autoridades correspondientes, que deberán determinar la situación de cada persona intervenida y proceder conforme a la legislación colombiana.

El Gobierno también tendrá que coordinar las eventuales deportaciones con los países de origen de los migrantes, siguiendo los procedimientos establecidos para este tipo de casos.

La nueva política marca uno de los primeros pasos de la administración en materia migratoria y podría convertirse en uno de los temas centrales de su gestión durante los próximos meses.

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