Masacre en Kenscoff causa indignación en Haití y eleva la presión sobre las autoridades
Puerto Príncipe, Haití.- La masacre perpetrada durante la madrugada de este lunes por bandas armadas en la comuna de Kenscoff, al este de Puerto Príncipe, ha generado una ola de indignación en Haití y renovado los llamados para que las autoridades adopten medidas contundentes contra los grupos que mantienen bajo amenaza a la población.
El ataque dejó varias decenas de muertos, aunque hasta el momento no existe una cifra oficial definitiva. En la zona a la que tuvo acceso la agencia EFE fueron observados al menos una veintena de cadáveres, mientras medios locales sitúan el número de víctimas mortales en alrededor de 40 personas.
La gravedad del hecho ha provocado preocupación entre organizaciones defensoras de los derechos humanos y sectores de la sociedad haitiana, que reclaman una respuesta efectiva frente al avance de las bandas armadas.
La Oficina de Protección del Ciudadano (OPC), institución pública encargada de la defensa de los derechos humanos en Haití, expresó su “profunda” consternación por lo ocurrido y condenó con firmeza el ataque.
Según la OPC, en la masacre fueron asesinadas “varias decenas de personas”, entre ellas numerosos jóvenes, lo que ha aumentado el impacto y la indignación provocados por el hecho.
La violencia tuvo lugar en un contexto de creciente inseguridad en Haití, donde las bandas armadas han ampliado su influencia territorial y mantienen a numerosas comunidades expuestas a ataques, desplazamientos y otras formas de violencia.
Kenscoff, ubicada en las proximidades de Puerto Príncipe, se ha visto afectada por la situación de inseguridad que atraviesa el país, mientras las autoridades enfrentan enormes dificultades para contener a los grupos armados.
La falta de una cifra oficial definitiva mantiene abierta la posibilidad de que el número de víctimas aumente a medida que avancen las labores de búsqueda y las autoridades puedan acceder a otras zonas afectadas por el ataque.
La OPC reclamó una respuesta de las instituciones del Estado y pidió que se adopten medidas para proteger a la población civil y evitar que nuevos episodios de violencia queden sin consecuencias.
El organismo también hizo énfasis en la gravedad de que entre las víctimas haya numerosos jóvenes, una situación que evidencia el impacto de la violencia armada sobre la población civil.
El ataque vuelve a poner en evidencia la profunda crisis de seguridad que enfrenta Haití y la vulnerabilidad de comunidades enteras frente a las acciones de grupos criminales.
Familias y residentes de Kenscoff permanecen consternados por la magnitud de la tragedia, mientras continúan las labores para identificar a las víctimas y establecer con precisión las circunstancias en que ocurrió la masacre.
Las autoridades deberán determinar además qué grupo armado estuvo detrás del ataque y establecer las responsabilidades correspondientes.
Mientras tanto, organizaciones de derechos humanos y sectores de la sociedad haitiana aumentan sus llamados para que el Estado fortalezca las acciones de seguridad y garantice protección efectiva a los ciudadanos.
La masacre de Kenscoff se suma a una larga lista de episodios violentos que han profundizado la crisis humanitaria y de seguridad en Haití, donde miles de personas han sido desplazadas de sus hogares debido a la violencia de las bandas.

