Avión de Amazon que se estrelló en Miami impactó furgoneta con siete personas
Miami. La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte de Estados Unidos (NTSB) reveló nuevos detalles sobre el accidente del avión de carga de Amazon que se salió de la pista del Aeropuerto Internacional de Miami y terminó impactando contra varios vehículos, dejando cinco personas muertas y otras cinco heridas.
La presidenta de la NTSB, Jennifer Homendy, informó este lunes que la aeronave, un Boeing 767-300 operado por la compañía 21 Air para Amazon, chocó contra una furgoneta Ford Econoline en la que se desplazaban siete personas, pertenecientes a una empresa de limpieza contratada para prestar servicios en el aeropuerto.
Según el reporte preliminar, el avión había llegado procedente de San Juan, Puerto Rico, y se encontraba realizando su tercer vuelo del día. La aeronave aterrizó en la pista 30, pero no logró detenerse dentro del área pavimentada y continuó avanzando aproximadamente 1,300 pies más allá del final de la pista.
Antes de alcanzar los vehículos, el avión golpeó varios equipos de navegación y posteriormente impactó la furgoneta de la empresa Professional Ocean Service Corporation. En el vehículo viajaban siete personas al momento de la colisión.
Tras atravesar una valla perimetral del aeropuerto, la aeronave también chocó contra un Toyota Corolla Cross LE que circulaba por la avenida Northwest 67th, para finalmente detenerse en una zona cercana a instalaciones donde se encontraban vehículos autónomos de Tesla.
Las cinco víctimas estaban en los vehículos
Uno de los datos más relevantes revelados por la NTSB es que las cinco personas fallecidas se encontraban en los vehículos impactados por el avión, y no dentro de la aeronave.
Las autoridades continúan trabajando en la recuperación de los cuerpos y en la identificación oficial de las víctimas. Homendy señaló que esta labor constituye la prioridad inmediata para los equipos de emergencia, antes de avanzar con otras etapas de la investigación.
Además de los cinco fallecidos, otras cinco personas resultaron heridas. Tres de ellas se encuentran en estado crítico, según los informes disponibles.
Los dos tripulantes que se encontraban a bordo del Boeing 767 sobrevivieron al accidente, aunque las autoridades todavía no han revelado todos los detalles sobre su condición ni han determinado cuándo podrán ser entrevistados por los investigadores.
Recuperan las cajas negras
La investigación comenzó formalmente para determinar por qué el avión no pudo detenerse después de aterrizar. La NTSB confirmó que sus equipos recuperaron tanto el registrador de datos de vuelo como el registrador de voz de cabina, conocidos como las cajas negras.
Estos dispositivos serán analizados por los investigadores para determinar qué ocurrió durante los últimos minutos del vuelo y establecer factores como la velocidad de la aeronave, las condiciones de aterrizaje, el funcionamiento de los sistemas del avión y las comunicaciones entre la tripulación y el control aéreo.
La investigación también examinará las condiciones meteorológicas existentes al momento del aterrizaje, la experiencia de los pilotos, el historial del vuelo y el estado mecánico de la aeronave.
Investigan por qué el avión no pudo detenerse
El accidente ocurrió el domingo 6 de septiembre y provocó una importante interrupción de las operaciones en el Aeropuerto Internacional de Miami.
Los investigadores están analizando, entre otros aspectos, si el avión aterrizó demasiado tarde dentro de la pista o si existieron condiciones que dificultaron su detención. También será evaluado el diseño de seguridad de la pista y la existencia de sistemas destinados a detener aeronaves que se salen del área pavimentada.
La NTSB ha desplegado un equipo de investigadores para reconstruir paso a paso el accidente y determinar si hubo factores relacionados con la tripulación, la aeronave, el clima, el aeropuerto o una combinación de circunstancias.
Mientras continúan las investigaciones, las autoridades mantienen las labores de recuperación y procesamiento de la escena del accidente. La magnitud de los daños obligó a desplegar numerosos equipos de emergencia y generó retrasos y cancelaciones de vuelos en el aeropuerto.
La tragedia vuelve a poner bajo escrutinio los protocolos de seguridad en las pistas aeroportuarias y las medidas disponibles para evitar que una aeronave que no consigue detenerse termine alcanzando zonas con vehículos o personas.
La NTSB adelantó que ofrecerá nuevas actualizaciones conforme avance el análisis de las cajas negras y la recopilación de evidencias. Por ahora, las autoridades han evitado atribuir una causa definitiva al accidente y han insistido en que la investigación se encuentra en una fase inicial.

