Internacionales

Trump celebra la retirada de las tropas de EE.UU. de Irak y la califica como una victoria

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, celebró este miércoles la retirada total de las tropas estadounidenses de Irak, calificando la medida como una “victoria” tanto para Washington como para Bagdad, tras completarse oficialmente el fin de una misión militar que se prolongó durante 12 años contra el grupo Estado Islámico (EI).

Imagen promocional

La salida de los últimos efectivos estadounidenses se produjo conforme al acuerdo alcanzado entre los gobiernos de Estados Unidos e Irak. Con este paso concluye la Operación Inherent Resolve en territorio iraquí, iniciada para apoyar la lucha contra el Estado Islámico después de su expansión en la región.

Durante una actividad en la Casa Blanca, Trump afirmó que la retirada representa “un gran día para Estados Unidos” y sostuvo que la misión cumplió sus objetivos principales. El mandatario señaló que la presencia militar estadounidense no debía convertirse en permanente y aseguró que la salida se realizó de manera ordenada.

El Pentágono confirmó que la retirada fue completada y destacó que las fuerzas iraquíes asumirán la responsabilidad principal de enfrentar los desafíos de seguridad dentro del país. No obstante, Washington indicó que continuará brindando apoyo mediante cooperación, entrenamiento e intercambio de inteligencia para evitar un eventual resurgimiento del Estado Islámico.

La decisión ha generado reacciones encontradas dentro y fuera de Irak. Mientras grupos alineados con Irán celebraron la salida de las tropas estadounidenses como un logro político y estratégico, diversos analistas y funcionarios iraquíes han expresado preocupación por la posibilidad de que se produzcan vacíos de seguridad que puedan ser aprovechados por células extremistas o por milicias armadas con fuerte influencia regional.

La presencia militar de Estados Unidos en Irak comenzó tras la invasión de 2003 que derrocó al entonces presidente Saddam Hussein. Aunque las tropas estadounidenses abandonaron el país en 2011, regresaron en 2014 a petición del gobierno iraquí para apoyar la lucha contra el Estado Islámico, que había ocupado extensas zonas del territorio.

Con la retirada oficial, Irak inicia una nueva etapa en la que sus instituciones de seguridad tendrán la responsabilidad de preservar la estabilidad interna, mientras la comunidad internacional observa de cerca las implicaciones que este cambio podría tener para el equilibrio político y militar en Medio Oriente.

Imagen promocional