InternacionalesPortada

Migración a Europa cae 59 %, pero crece el peligro

La OIM advierte que las rutas más largas desde África occidental elevan el riesgo de naufragios, desapariciones y muertes durante las travesías marítimas.

Imagen promocional

GINEBRA.- La llegada por mar a Europa de migrantes procedentes de Mali, Senegal, Guinea y Gambia cayó un 59 % durante el primer semestre de 2026, en comparación con el mismo período del año anterior. Sin embargo, el cambio de las rutas migratorias aumenta los riesgos para quienes intentan alcanzar el continente europeo.

La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) informó que entre enero y junio de este año llegaron por vía marítima 4,566 personas procedentes de esos cuatro países de África occidental.

Rutas más largas elevan los riesgos

La ruta atlántica de África occidental continuó como la principal vía de llegada para los migrantes de esos países. Sus ciudadanos representaron el 83 % de las llegadas registradas entre enero y junio de 2026.

Al mismo tiempo, aumentó la proporción de llegadas por otras rutas. En el Mediterráneo occidental pasó del 15.6 % en 2025 al 21.9 % en 2026. En el Mediterráneo central subió del 8.6 % al 10.5 %.

La OIM también destacó la diferencia entre la reducción de las llegadas a las islas Canarias y la disminución de las muertes y desapariciones. Aunque las llegadas bajaron un 62 % entre 2024 y 2025, los casos mortales y las desapariciones apenas descendieron un 4 %, al pasar de 1,215 a 1,172.

Estas cifras reflejan la creciente peligrosidad de las travesías para quienes buscan llegar a Europa por mar.

Controles desplazan las salidas

Según la organización, el endurecimiento de los controles en puntos tradicionales de salida de Marruecos, Mauritania y Senegal ha contribuido a desplazar las partidas hacia el sur, especialmente desde Gambia, Guinea y Guinea-Bisáu.

Desde esas costas, algunas travesías pueden alcanzar unos 2,200 kilómetros, aproximadamente 750 kilómetros más que por las rutas anteriores.

La mayor distancia prolonga la exposición de los migrantes a las condiciones del mar y aumenta el riesgo de naufragios, deshidratación y desapariciones. Además, las salidas desde zonas más remotas y menos vigiladas dificultan las labores de seguimiento y rescate.

La OIM pide cooperación internacional

Los datos sobre salidas e interceptaciones muestran que muchas personas continúan intentando llegar a Europa, incluso cuando sus viajes no terminan como esperaban.

Ante esta situación, la directora general de la OIM, Amy Pope, afirmó que ningún país puede resolver el problema por sí solo.

La funcionaria reclamó medidas para proteger a los migrantes durante todas las etapas del recorrido, generar oportunidades reales para los jóvenes y fortalecer la cooperación entre países con el objetivo de reducir los riesgos y salvar vidas.

Imagen promocional