Internacionales

Terremoto en Panamá: confirman primera víctima mortal tras sismo de magnitud 7,7

La víctima fue identificada como Elena Barría Vargas, de 68 años, quien resultó gravemente herida tras el derrumbe de una pared de su vivienda en la provincia de Los Santos. Las autoridades mantienen las evaluaciones de daños mientras continúan las réplicas.

Imagen promocional

CIUDAD DE PANAMÁ.— Las autoridades de Panamá confirmaron este miércoles la primera víctima mortal relacionada con el terremoto de magnitud 7,7 que sacudió el país el pasado viernes 9 de octubre, un movimiento telúrico que provocó daños en viviendas, edificios públicos, centros educativos y otras infraestructuras.

La víctima fue identificada como Elena Barría Vargas, de 68 años, residente en Macaracas, provincia de Los Santos, quien sufrió graves lesiones cuando una pared de su vivienda colapsó durante el sismo y quedó atrapada entre los escombros.

La mujer fue trasladada a un centro hospitalario, donde recibió atención médica por las heridas sufridas. Según los reportes publicados por medios panameños, su estado de salud se deterioró tras el accidente, hasta producirse su fallecimiento.

La confirmación de esta muerte modifica el balance inicial de la emergencia, ya que durante los primeros días posteriores al terremoto las autoridades habían informado que no se habían registrado víctimas mortales, aunque sí decenas de personas heridas y cuantiosos daños materiales.

Un terremoto que sacudió varias provincias

El movimiento telúrico ocurrió el viernes 9 de octubre y tuvo su epicentro en las proximidades de Pitaloza Arriba, en la provincia de Herrera, en el centro-sur de Panamá, de acuerdo con los datos del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).

El organismo estadounidense situó inicialmente la magnitud en niveles superiores, antes de ajustar el registro a 7,7. La profundidad relativamente superficial del sismo contribuyó a que las sacudidas se sintieran con intensidad en distintas zonas del territorio panameño.

Entre las provincias más afectadas figuran Herrera, Los Santos y Coclé, donde se reportaron daños en edificaciones residenciales, instalaciones gubernamentales, centros educativos, iglesias, hoteles y carreteras.

En la ciudad de Penonomé también se registraron daños importantes en estructuras, incluidos sectores de edificios públicos y una iglesia, lo que obligó a realizar inspecciones para determinar las condiciones de seguridad de las construcciones afectadas. Más de 600 réplicas mantienen la preocupación

Tras el terremoto principal, Panamá ha experimentado cientos de réplicas que mantienen en alerta a las comunidades afectadas.

Los movimientos posteriores han dificultado el retorno de algunas familias a sus viviendas, especialmente en las zonas donde las estructuras presentan grietas, desprendimientos o daños que requieren evaluaciones técnicas antes de permitir nuevamente su ocupación.

La persistencia de las réplicas también ha incrementado la preocupación entre los residentes, que temen nuevos desprendimientos en inmuebles debilitados por el sismo inicial.

Los equipos de emergencia y las autoridades competentes continúan con las labores de evaluación para identificar las estructuras que representan riesgos y determinar las necesidades de asistencia de las familias afectadas.

Daños materiales y respuesta gubernamental

El terremoto dejó al menos 27 personas heridas en el balance inicial divulgado por las autoridades, además de cientos de edificaciones afectadas. Los informes también señalaron daños en puentes, carreteras, escuelas, centros sanitarios y sistemas de abastecimiento de agua.

Ante la magnitud de las afectaciones, el Gobierno panameño declaró el estado de emergencia nacional para facilitar la movilización de recursos destinados a la atención de las comunidades perjudicadas y la reparación de infraestructuras.

La medida permite canalizar fondos para responder a las necesidades más urgentes, apoyar a las familias damnificadas y avanzar en la recuperación de las zonas afectadas.

Las autoridades mantienen el seguimiento de la situación y las evaluaciones técnicas para establecer el alcance total de los daños, mientras los organismos de protección civil continúan recomendando precaución en las edificaciones que presentan deterioro.

Una tragedia que cambia el balance inicial

La muerte de Elena Barría Vargas representa la primera víctima mortal confirmada tras el terremoto de magnitud 7,7, que inicialmente había dejado un balance de heridos y daños materiales, sin fallecimientos reportados.

El caso pone de relieve los riesgos que pueden persistir después de un movimiento telúrico, particularmente en viviendas y edificios que sufren daños estructurales.

Mientras Panamá continúa con las labores de recuperación, las autoridades mantienen las inspecciones y el seguimiento de las comunidades afectadas, en un escenario marcado por las réplicas y la necesidad de garantizar condiciones seguras para el regreso de las familias a sus hogares.

Imagen promocional