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Así construyeron Milwaukee y Tampa Bay sus rosters para la Serie Mundial 2026

Los Cerveceros combinaron talento formado en casa con adquisiciones estratégicas, mientras los Rays apostaron por los cambios y la identificación de jugadores con potencial para convertirse en estrellas.

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SANTO DOMINGO.– Los Cerveceros de Milwaukee y los Rays de Tampa Bay protagonizarán la Serie Mundial de 2026 con dos modelos de construcción de plantillas que reflejan cómo las organizaciones de las Grandes Ligas pueden competir por el campeonato sin disponer de los presupuestos más elevados del béisbol.

Ambas franquicias se distinguieron durante la temporada regular por su capacidad para obtener resultados con recursos financieros limitados. Sin embargo, sus caminos para conformar los equipos finalistas presentan diferencias importantes: Milwaukee consiguió una mayor contribución de jugadores seleccionados o desarrollados por la propia organización, mientras Tampa Bay encontró buena parte de sus piezas fundamentales mediante cambios con otros clubes.

De acuerdo con un análisis publicado por MLB.com, los dos conjuntos también comparten una fuerte dependencia de los canjes y una participación relativamente limitada de la agencia libre en la construcción de sus plantillas.

Milwaukee: el valor de desarrollar el talento

Los Cerveceros aprovecharon el draft amateur, las firmas internacionales y el desarrollo de prospectos para establecer una base competitiva.

Entre sus principales aciertos figuran Brice Turang, seleccionado en la primera ronda del draft de 2018; Garrett Mitchell, elegido en 2020; y Sal Frelick, incorporado mediante el proceso de selección de 2021.

La organización también obtuvo resultados importantes al explorar universidades de menor tamaño, de donde llegaron jugadores como Jacob Misiorowski, seleccionado en la segunda ronda de 2022; Logan Henderson, elegido en la cuarta ronda de 2021, y Aaron Ashby, seleccionado en la cuarta ronda de 2017.

En el mercado internacional, Milwaukee encontró piezas relevantes en Venezuela y República Dominicana. Jackson Chourio fue firmado en 2021 por US$1.8 millones, mientras Luis Lara llegó un año después por US$1.1 millones. El relevista dominicano Abner Uribe, por su parte, firmó en 2018 por US$85,000.

Estas incorporaciones muestran la importancia que ha tenido el trabajo de exploración de talentos para los Cerveceros, que lograron integrar jugadores jóvenes con capacidad para contribuir en las Grandes Ligas.

Tampa Bay: una estrategia basada en los cambios

Los Rays siguieron un camino diferente. Aunque también desarrollaron jugadores mediante el draft, su plantilla para la Serie Mundial depende en mayor medida de las operaciones con otras organizaciones.

Según los datos recopilados por MLB Pipeline, Tampa Bay llegó a la postemporada con 16 jugadores adquiridos mediante cambios, quienes aportaron conjuntamente 31.2 victorias por encima del reemplazo (WAR), una estadística utilizada para estimar la contribución de un pelotero frente a un jugador de nivel de reemplazo.

Entre las operaciones destacadas figura la adquisición del dominicano Junior Caminero, obtenido desde Cleveland en noviembre de 2021 a cambio de Tobias Myers. Caminero terminó convirtiéndose en una de las principales figuras ofensivas del conjunto.

Otro movimiento significativo fue el cambio que involucró al lanzador Drew Rasmussen y al dominicano Willy Adames, una operación que permitió a Tampa Bay incorporar una pieza importante para su cuerpo de lanzadores.

Los Rays también consiguieron jugadores como Yandy Díaz, Jonny DeLuca, Richie Palacios y Tyler Wells mediante distintas transacciones, reforzando varias áreas de su plantilla.

En el draft, la organización seleccionó a Taylor Walls en 2017, Chandler Simpson en 2022 e Ian Seymour en 2020. Aunque el número de jugadores provenientes de esta vía fue menor que el de Milwaukee, algunos se convirtieron en contribuyentes importantes.

La agencia libre tuvo un papel secundario

Los dos equipos también limitaron su dependencia de la agencia libre, aunque Tampa Bay incorporó más jugadores por esa vía.

Los Rays cuentan con cinco agentes libres en su roster de la Serie Mundial, pero Nick Martínez sobresale como una de las incorporaciones más relevantes. El lanzador firmó en febrero un contrato de un año con US$13 millones garantizados y posteriormente fue seleccionado para el Juego de Estrellas.

Milwaukee, en cambio, cuenta con el receptor suplente dominicano Gary Sánchez como su único agente libre en la plantilla de la Serie Mundial. El veterano firmó por US$1.75 millones garantizados, en un acuerdo de un año con una opción mutua.

La diferencia refleja las prioridades de ambas directivas: mientras Tampa Bay combinó cambios, desarrollo y algunas firmas, Milwaukee construyó buena parte de su estructura a través de selecciones del draft, firmas internacionales y transacciones.

Una apuesta por la eficiencia

El modelo de los Cerveceros y los Rays pone de relieve la importancia de identificar talento, desarrollar prospectos y evaluar oportunidades de mercado.

Milwaukee figura entre los equipos de postemporada con mayor producción procedente de jugadores formados en casa. Tampa Bay, por su parte, sobresale por el impacto de los jugadores incorporados mediante cambios, una estrategia que requiere una evaluación constante de las necesidades del equipo y del valor de los prospectos disponibles.

Los dos conjuntos también se encuentran entre las organizaciones que tradicionalmente han mantenido sistemas de ligas menores competitivos. En las evaluaciones de mitad de temporada de MLB Pipeline, los Rays ocuparon el segundo lugar y los Cerveceros el tercero en la clasificación de sistemas de fincas.

La Serie Mundial de 2026 ofrece así un enfrentamiento entre dos organizaciones que han encontrado distintas maneras de competir en un entorno en el que los recursos financieros, el desarrollo de jugadores y las decisiones de las directivas influyen directamente en la conformación de los equipos.

Más allá de las diferencias entre ambos modelos, Milwaukee y Tampa Bay comparten un mismo objetivo: conquistar el primer campeonato de Serie Mundial de sus respectivas historias.

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